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Freddie Mercury y David Bowie durante la época de Under Pressure en 1981

«Under Pressure»: la historia de Queen y David Bowie

«Under Pressure» parece el resultado de una colaboración cuidadosamente planeada entre Queen y David Bowie. En realidad, nació casi por accidente. Bowie estaba en Montreux, Queen trabajaba en Mountain Studios y una visita que iba a terminar simplemente en una sesión informal acabó convirtiéndose en una de las canciones más reconocibles de los años 80.

Y hay algo todavía más curioso: el elemento que probablemente reconocemos antes que cualquier otro, ese bajo que aparece desde el principio, estuvo a punto de perderse después de una cena. John Deacon había encontrado el riff, pero cuando los músicos regresaron al estudio ya no todos lo recordaban exactamente igual.

Así nació «Under Pressure», una canción que terminó uniendo las voces de Freddie Mercury y David Bowie, alcanzó el número 1 en Reino Unido y acabaría formando parte de Hot Space. Pero su historia es bastante más extraña de lo que parece.

Queen y David Bowie se encontraron en Montreux

La historia comienza en 1981 en Mountain Studios, en Montreux, Suiza. Queen había convertido aquel estudio en uno de sus lugares habituales de trabajo y estaba preparando material para el que sería su décimo álbum, Hot Space.

David Bowie también se encontraba por la zona. Vivía entonces en Suiza y estaba trabajando en otros proyectos. El encuentro con Queen no fue el resultado de una gran reunión organizada por las discográficas ni de una colaboración diseñada de antemano: Bowie terminó acercándose al estudio y aquella visita se convirtió en una sesión musical.

El propio Bowie describió años después el encuentro como algo completamente espontáneo. Según su recuerdo, fue al estudio porque sabía que Queen estaba trabajando allí y, casi sin darse cuenta, empezaron a tocar juntos.

La primera intención tampoco era grabar «Under Pressure». Bowie llegó a participar en el trabajo de «Cool Cat», una canción de Queen que acabaría apareciendo en Hot Space. Sin embargo, sus voces fueron eliminadas de la versión publicada porque Bowie no quedó satisfecho con su participación.

Lo que parecía una colaboración que no iba a ninguna parte terminó tomando otro camino.

Primero tocaron canciones de otros

Antes de intentar escribir una canción nueva, los músicos estuvieron tocando material que ya conocían. Roger Taylor y Brian May han contado que aquella sesión tuvo mucho de juego: tocar canciones antiguas, probar ideas y ver qué podía surgir de juntar a cinco músicos con personalidades muy diferentes.

Hasta que apareció la idea de hacer algo nuevo.

Queen ya tenía material en desarrollo. Entre esas ideas estaba una pieza de trabajo conocida como «Feel Like», todavía lejos de ser la canción que acabaríamos conociendo. Sobre esa base comenzó a construirse algo diferente.

Y entonces apareció el elemento fundamental.

El famoso bajo de «Under Pressure» lo puso John Deacon

John Deacon empezó a tocar una figura de bajo que acabaría convirtiéndose en la identidad inmediata de «Under Pressure».

Brian May la describió posteriormente como un patrón muy sencillo y reconocible: varias notas repetidas y un descenso que rompe el patrón. La sencillez es precisamente parte de su eficacia. No necesita velocidad ni virtuosismo. Entra, se repite y crea desde el primer segundo una sensación de tensión que sostiene prácticamente toda la canción.

Es uno de esos casos en los que un músico encuentra una idea aparentemente pequeña y los demás descubren inmediatamente que ahí hay algo especial.

Pero el riff estuvo a punto de cambiar.

La cena que casi hace desaparecer el riff

Según el recuerdo de Brian May, después de varias horas de improvisación los músicos salieron del estudio para comer y beber algo. Cuando regresaron, David Bowie quiso recordar la figura de bajo que había tocado Deacon.

El problema era que Bowie la recordaba de una manera ligeramente diferente.

Deacon volvió a tocarla. Bowie le indicó que no era exactamente así y llegó a intervenir físicamente sobre la mano del bajista para mostrarle cómo la recordaba. La escena es casi cómica vista desde fuera: uno de los músicos más discretos de Queen defendiendo su propia línea de bajo frente a David Bowie.

Pero aquella discusión terminó siendo útil. La figura que quedó registrada fue la que acabaría convirtiéndose en uno de los bajos más famosos de la historia del rock.

Y hay una pequeña lección detrás de todo aquello: el riff no nació como una pieza perfectamente diseñada, sino como una idea que los músicos fueron moldeando sobre la marcha.

Freddie Mercury y Bowie no escribieron la letra sentados delante de una hoja

La forma de construir la parte vocal fue igualmente poco convencional.

Brian May ha explicado que David Bowie propuso trabajar de una manera bastante libre: que los músicos entraran y cantaran ideas sin tener necesariamente una letra o una melodía terminada delante.

Freddie Mercury y Bowie fueron desarrollando sus partes vocales a partir de esas improvisaciones. Después se seleccionaron y organizaron las ideas que mejor funcionaban.

Eso ayuda a entender por qué la canción tiene una estructura vocal tan particular. No es un simple dúo en el que Freddie canta una estrofa y Bowie responde en la siguiente. Las dos voces se cruzan, se persiguen y se complementan hasta llegar a un estribillo que parece crecer progresivamente.

Brian May ha señalado también que Bowie tuvo una influencia importante en la dirección de la letra y que, durante el proceso, llegó un momento en que fue necesario que alguien tomara las riendas de la canción. En aquella ocasión, fue Bowie quien impuso buena parte de esa dirección creativa.

La canción acabó hablando de algo que todos conocían

El título terminó siendo «Under Pressure», y el concepto de la canción gira precisamente alrededor de esa sensación: presión personal, social y emocional.

La letra habla de una sociedad sometida a tensión, de relaciones humanas que se deterioran y de la necesidad de encontrar una respuesta frente a todo ello. Pero no lo hace desde un discurso político concreto. La canción mezcla imágenes, frases y sensaciones hasta llegar a una idea mucho más sencilla: el amor puede ser una respuesta frente a la presión.

La combinación es llamativa porque la música transmite tensión constante mientras que el mensaje busca precisamente una salida a esa tensión.

Una grabación rápida que necesitó después más trabajo

Una de las cosas que más sorprenden de «Under Pressure» es que, aunque la canción nació de una sesión improvisada, el resultado final no fue simplemente la grabación de aquella noche.

La base se desarrolló en Mountain Studios, en Montreux, durante las sesiones de 1981. Queen y Bowie trabajaron sobre la idea y dejaron registrada una versión que ya contenía prácticamente la esencia de la canción.

Posteriormente hubo más trabajo de producción y mezcla. Parte del proceso final se realizó en Power Station, en Nueva York, donde Bowie, Freddie Mercury y Roger Taylor participaron en la mezcla.

Esto también explica por qué existen recuerdos diferentes sobre cuánto duró exactamente la sesión original y sobre qué partes quedaron terminadas aquella noche. La idea fundamental nació de forma extraordinariamente rápida, pero convertir aquella improvisación en el single definitivo requirió más trabajo.

Brian May tuvo que apartarse de algunas decisiones

Otro detalle poco conocido es que la colaboración no fue precisamente tranquila.

Queen estaba acostumbrada a trabajar con cuatro personalidades muy fuertes, y de repente había una quinta persona con una visión artística muy definida. Brian May ha contado que las pasiones estaban muy encendidas y que Bowie tenía una idea muy clara de hacia dónde debía ir la canción.

May llegó a reconocer que tuvo que apartarse de algunas decisiones creativas, algo que no era especialmente habitual en el funcionamiento de Queen.

Es una de las razones por las que resulta difícil considerar «Under Pressure» simplemente una canción de Queen con David Bowie como invitado. Bowie intervino realmente en la construcción de la obra y los créditos reflejan esa colaboración: la composición aparece atribuida a David Bowie, Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon.

El single salió antes que el álbum

«Under Pressure» se publicó como single el 26 de octubre de 1981. En aquel momento todavía no formaba parte de ningún álbum.

El éxito fue inmediato. Entró en la lista británica en noviembre y alcanzó el número 1 durante dos semanas, convirtiéndose en el segundo número 1 de Queen en Reino Unido después de «Bohemian Rhapsody».

Portada del single Under Pressure de Queen y David Bowie de 1981
«Under Pressure», la colaboración de Queen y David Bowie publicada en 1981.

En Estados Unidos el recorrido fue bastante más discreto: alcanzó el número 29 del Billboard Hot 100.

La canción terminaría incorporándose unos meses después a Hot Space, publicado en mayo de 1982. Se convirtió en el tema de cierre del álbum y también en su primer single.

La propia Queen señala que Under Pressure fue una pieza bastante singular dentro de aquel disco, que estaba explorando con mucha más intensidad los sonidos electrónicos, el funk y la música de baile.

Y hay algo todavía más curioso: Bowie nunca la cantó en directo con Freddie

A pesar de que la canción nació como una colaboración entre dos de las voces más reconocibles de la música británica, Freddie Mercury y David Bowie nunca llegaron a interpretarla juntos en un concierto durante la vida de Mercury.

Queen la incorporó rápidamente a sus conciertos y Freddie llegó a cantar también la parte de Bowie cuando la banda la interpretaba en directo.

Bowie, en cambio, no la cantó en directo hasta después de la muerte de Mercury.

El momento llegó el 20 de abril de 1992, durante el concierto homenaje a Freddie Mercury celebrado en Wembley. Bowie interpretó «Under Pressure» junto a Annie Lennox y los tres miembros supervivientes de Queen: Brian May, Roger Taylor y John Deacon.

Aquel concierto terminó convirtiéndose en la única ocasión en que Bowie interpretó «Under Pressure» en directo junto a los miembros de Queen que habían participado en la grabación original.

El bajo volvió a aparecer en otra canción muy famosa

La historia del riff todavía tenía otro capítulo por escribir.

En 1990, Vanilla Ice publicó «Ice Ice Baby», construida sobre una línea de bajo que recordaba claramente a «Under Pressure».

Inicialmente, los créditos no reconocían la composición de Queen y Bowie. La disputa terminó en un acuerdo y los autores de «Under Pressure» pasaron a figurar oficialmente entre los compositores de «Ice Ice Baby».

El episodio hizo que una nueva generación descubriera, quizá sin saberlo, uno de los riffs más reconocibles de los años 80.

Y también demostró algo bastante significativo: una línea de bajo que había nacido casi como una improvisación en un estudio suizo había adquirido una identidad propia.

Una canción que nunca necesitó parecerse a ninguno de los dos

Quizá lo más interesante de «Under Pressure» sea que no suena exactamente como una canción de Queen ni como una canción típica de David Bowie.

Tiene la grandilocuencia vocal de Freddie, la personalidad experimental de Bowie, la precisión rítmica de John Deacon, la batería de Roger Taylor y las aportaciones de Brian May, pero el resultado es algo diferente a la suma de sus partes.

Y eso es especialmente difícil cuando se juntan dos artistas con identidades tan fuertes.

Queen la convirtió en una canción habitual de sus conciertos. Bowie la mantuvo como una de sus colaboraciones más recordadas. Y con el paso de las décadas, el riff de Deacon, las voces de Mercury y Bowie y aquel estribillo construido casi sobre la marcha terminaron convirtiéndose en una de las imágenes sonoras más reconocibles de los primeros años 80.

Una noche improvisada que terminó haciendo historia

«Under Pressure» nació sin un plan maestro. David Bowie apareció en Mountain Studios, Queen estaba trabajando en material para Hot Space, unos músicos empezaron a tocar juntos y una idea llevó a otra.

John Deacon encontró el bajo. Bowie y Mercury construyeron las voces. Brian May y Roger Taylor completaron el sonido. Después llegaron las discusiones, las mezclas y las decisiones que transformaron aquella improvisación en un single.

Y quizá esa sea la razón por la que la canción sigue resultando tan especial: una de las colaboraciones más famosas de la historia del rock nació precisamente de algo que nadie había planeado.

Si quieres volver a escuchar «Under Pressure» y otros grandes clásicos de Queen, David Bowie y la música de los 70 y 80, puedes hacerlo en Oldies FM en directo.